Oración antes de comer ¿cómo hacerla? y su importancia

Cada día, uno de los momentos más gratificantes es cuando llega la hora de la comida. Pero, ¿te has detenido alguna vez a agradecer por todo lo que estás a punto de consumir? ¿Te has preguntado alguna vez cómo cambiaría tu perspectiva de la vida, si lo hicieras? Aquí es donde la oración antes de comer entra en juego, un acto de agradecimiento que es mucho más profundo de lo que parece a simple vista.

La oración antes de comer puede parecer un acto trivial para algunos, un hábito religioso para otros. Sin embargo, está imbuida de significados y beneficios sorprendentemente profundos, tanto espirituales como psicológicos. Pero, ¿cómo hacerlo correctamente y por qué es tan importante?

Desde las culturas antiguas hasta los hogares modernos, la oración antes de comer ha sido una parte integral de la vida humana. Pero en medio de nuestras ocupadas vidas y rutinas apresuradas, ¿hemos perdido la comprensión de su verdadero valor? ¿Y si te dijera que esta sencilla acción puede traer más gratitud, conexión y atención plena a tu vida cotidiana?

Importancia de la Oración antes de comer

 

Hacer memoria del amor a Dios en las comida y bendecirlo

Es una hermosa experiencia presenciar matrimonios, familias, grupos de amigos o personas solitarias rezando juntas en un lugar público antes de disfrutar de su comida.

Para muchos, este es el único momento en el que pueden orar en compañía. Es una forma de hacer presente a Dios en medio de nuestras ocupaciones diarias, de despertar la conciencia de que todos somos hermanos, hijos de un Padre eterno, y de proclamar nuestra fe con alegría, reconociendo públicamente la bondad divina.

Jesucristo nos enseñó a pedir al Padre nuestro pan de cada día. El mundo y todo lo que hay en él pertenecen a Dios (cf. Salmo 24,1) y, como un buen Padre, Él provee a sus hijos con lo necesario para su sustento.

Al sentarnos a la mesa, expresamos nuestro reconocimiento por su bondad, le damos gracias, lo bendecimos y le pedimos que bendiga tanto a nosotros como los alimentos que estamos a punto de consumir.

Leer También:  Oraciones para Dormir Tranquilo Toda la Noche

Es deseable que esta hermosa costumbre se mantenga viva, ya que nos ayuda a fusionar de manera sencilla el amor humano y divino, lo terrenal y lo eterno, las criaturas y el Creador, los placeres de esta vida y el gran banquete que nos espera en la vida eterna».

Oraciones de bendición antes de comer

Aquí te presento cuatro oraciones de bendición a Dios y a los alimentos:

  1. «Oh Señor Dios, te expresamos nuestra gratitud por permitirnos participar de tus maravillas. Te alabamos por los dones de tu amor y te bendecimos por la amistad que nos une en torno a esta mesa. Que este sencillo y alegre banquete sea un reflejo profético del banquete celestial en tu reino. En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor. Amén».

  2. «Señor, te pedimos que nos bendigas a nosotros y a los alimentos que vamos a recibir, los cuales nos has otorgado con tu bondad. Que todo sea en el nombre de Cristo, Nuestro Señor».

  3. «Oh Señor, derrama tu bendición sobre estos alimentos que recibimos como fruto de tu generosidad. Concede pan a los que tienen hambre y el hambre de Dios a aquellos que tienen alimento físico».

  4. «Señor, bendícenos y también bendice a quienes han preparado estos alimentos. Concede pan a aquellos que carecen de él y permítenos compartir tu banquete celestial en comunión contigo».

  5. «Bendícenos, oh Señor, y a estos tus regalos, que vamos a recibir de tu bondad, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.»

  6. «Gracias por la comida que estamos a punto de comer, por aquellos que han trabajado para cultivarla, para cocinarla, y para traerla a nuestra mesa. Que nos nutra y nos dé fuerza. Amén.»

  7. «Dios es bueno, Dios es grande. Damos gracias por nuestra comida. Al decir amén, todos seremos alimentados. Dios es nuestro pan de cada día, amén.»
  8. «Que esta comida nutra nuestro cuerpo y nos dé fuerza. Que siempre recordemos a aquellos que son menos afortunados y no tienen qué comer. Amén.»
  9. «Bendice esta comida para nuestro uso, Señor, y a nosotros para tu servicio. Llénanos de gratitud por tus bendiciones y haz que siempre estemos dispuestos a ayudar a los demás. Amén.»

Puedes utilizar la fórmula tradicional durante la misa o recitar una oración espontánea. La oración espontánea ayuda a mantener la frescura y autenticidad del encuentro con Dios, evitando caer en la rutina. También puedes comenzar con una oración espontánea y luego continuar con la bendición ordinaria.

Leer También:  Oración para Desear Buen Viaje: Protección y Bendiciones

Por qué oramos antes de comer

¿Cómo se hace la bendición al tomar los alimentos?

Es maravilloso cuando cualquiera de los comensales se encarga de pronunciar la oración de bendición. Es especialmente significativo cuando el padre asume ese rol, representando la transparencia del amor paternal proveniente de nuestro Padre celestial, quien es nuestro protector y proveedor. La fuerza del testimonio que brinda a sus hijos es una lección poderosa que perdurará toda la vida.

En muchos hogares, después de la bendición, se tiene la costumbre de leer un versículo de las Sagradas Escrituras. Algunas madres se han dedicado a imprimir 365 tarjetas con frases bíblicas y las colocan en el centro de la mesa, mientras que otros tienen una Biblia a mano y van leyendo pasajes progresivamente, teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos para seleccionar adecuadamente los pasajes durante el Adviento, la Cuaresma, la Semana Santa, la Pascua y Pentecostés.

Al finalizar la comida, normalmente se experimenta un momento de calma, a veces una larga sobremesa. Es un buen momento para celebrar el tiempo compartido y el deleite de los alimentos recibidos, y para bendecir a Dios por ello. Antes de levantarse, se puede hacer una breve oración de acción de gracias o simplemente hacer la señal de la cruz.

Jesucristo nos enseña a bendecir al Padre al tomar los alimentos. Para el pueblo judío, la bendición antes de comer es una expresión fundamental de su religiosidad.

Jesús mismo nos enseñó a rezar antes de las comidas; Él oró y dio gracias antes de la multiplicación de los panes: «Tomó Jesús los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente.

También repartió los dos peces entre todos» (Marcos 6,41). Y lo hizo también en la última cena: «Jesús tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos» (Marcos 26,26).

La bendición se dirige principalmente a Dios, más que a los alimentos. Podemos estar seguros de que Jesús lo hacía diariamente con José y María, así como cuando visitaba a sus amigos en Betania, en las posadas y en el campo junto a los apóstoles.

La gratitud nos sensibiliza ante los dones recibidos, incluso aquellos que han sido resultado de nuestro propio esfuerzo. Podemos estar legítimamente satisfechos por lo que hemos logrado, pero siempre reconociendo que todo proviene de Dios, quien ha hecho prosperar nuestras obras (cf. Salmo 89)».

(Visited 49 times, 1 visits today)

Deja un comentario